20
Diciembre
2023
|
16:30
Europe/Amsterdam

Los beneficios de salud mental y física para los niños asociados con jugar fútbol

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Tiempo de lectura: 4 minutos

Patear una pelota es un pasatiempo inmemorial que disfrutan los niños y las niñas de todo el mundo.

Ya sea que se juegue después de la escuela, en ligas de fútbol en el fin de semana o en su propio jardín, hay algo que atrae a los niños y los hace querer salir e intentarlo. Sin embargo, lejos de solo ensuciarse y volver a casa con las rodillas raspadas y la ropa sucia, el fútbol es un deporte maravilloso para fomentar un estilo de vida saludable y garantizar que sus hijos se mantengan activos.

Los efectos físicos positivos asociados con jugar fútbol 

Los beneficios físicos del ejercicio físico son abundantes. Lo más obvio es que cualquier forma de ejercicio va a ayudar a aumentar los niveles de bienestar físico de los niños. El enfoque en la salud cardiovascular crea una gran base de forma física. Aunque esto se aplica a practicar deportes y mantener una forma física en general, hay una serie de beneficios de salud física que están más estrechamente relacionados con el fútbol en específico:

Resistencia

Cualquier persona que haya hecho un entrenamiento de una hora o incluso un entrenamiento intenso de 30 minutos, dirá que es un largo tiempo para mantenerse activo. Un partido de fútbol completo tiene 90 minutos de duración, divididos en dos partes de 45 minutos con un período de descanso en el medio. Este es un tiempo largo para mantenerse en movimiento. El fútbol requiere resistencia en muchas formas, desde trote más lento desde un extremo del campo al otro, hasta moverse con la pelota. También, hay giros rápidos y aceleraciones más parecidas a un entrenamiento de tipo “HIIT”. Un partido de fútbol innegablemente requiere un buen nivel de resistencia y, mientras más jueguen fútbol, más aumentará su resistencia. Incluso para el niño con mejor forma física, 90 minutos siempre serán un buen entrenamiento.

Coordinación

El fútbol es un deporte de movimiento rápido con cambios veloces de una posición a la siguiente en un momento. Todo esto se centra en la pelota, se concentra en dónde están sus compañeros de equipo y defender el espacio a su alrededor requiere un cierto nivel de coordinación. Mientras más practiquen los niños, se volverá más fácil y podrán transferir de mejor manera estas habilidades a otros deportes y a otras áreas de sus vidas. Además, la coordinación desarrolla la conciencia de sí mismo, ya que entrena a los niños para ser conscientes de quién los rodea y cómo reaccionar rápidamente ante situaciones inesperadas.

Mejores reacciones

Según la posición en la que juegue su hijo, es probable que acelere en velocidad como reacción a algo que ocurre en otro lugar del campo de juego y, especialmente, si es el que corre hacia el arco con la pelota. Podrían detenerse rápidamente, girar en el último minuto o incluso tener que frenar y comenzar a correr hacia atrás. Repetir carreras y aceleraciones como esta es una manera segura de desarrollar y mejorar los tiempos de reacción.

Aumento de la fuerza muscular y ósea

Jugar fútbol utiliza los músculos de cada parte del cuerpo desde los pies hasta la cabeza. Mientras más jueguen los niños, más desarrollarán los músculos de los pies por patear, los de las piernas por correr y los de la cabeza, los brazos y la espalda por soportar estos movimientos. Mientras el sistema que soporta estos músculos (el sistema esquelético) también se ejercita bastante, lo que conduce a huesos más fuertes y saludables. Si su hijo está en el arco, podría zambullirse a fin de evitar que el equipo opuesto marque y, si es el que intenta marcar, podría saltar para cabecear. Lo cierto es que harán un entrenamiento de cuerpo completo como ningún otro. 

El efecto mental positivo de jugar fútbol 

Lo que quizás no haya considerado o quizás haya dado por sentado son los muchos beneficios de salud mental asociados con jugar fútbol. Seguro, los niños pueden verlo como solo un juego, pero como adultos, nosotros podemos ser más conscientes del efecto más amplio también.

Trabajo en equipo y comunicación

El fútbol es un deporte de equipo. Simplemente, no se puede obviar el hecho de que para jugar, se debe aprender a comunicarse con los demás. No tiene sentido simplemente patear una pelota y esperar que alguien más del mismo equipo llegue a ella. Se necesita comunicación física y verbal con los jugadores en diferentes partes del campo para que estén conscientes de lo que está sucediendo. También se necesita disposición para mirar a los demás y comunicarse con ellos sobre dónde se encuentra y qué quiere hacer a continuación. Lo que nos lleva al siguiente punto.

Estrategia y planificación

Se debe saber dónde están los compañeros de equipo en el campo y dónde es probable vayan después, para poder posicionarse bien a sí mismo. El objetivo general es, por supuesto, marcar goles y, lo que es más importante, marcar más goles que el otro equipo para ganar el partido. Al igual que con muchas cosas en la vida, ocasionalmente habrá un elemento de suerte, pero los más grandes equipos de fútbol no han llegado a donde están hoy solo por suerte. Para hacerlo, planifican sus movimientos en el campo, antes de poner un pie en el césped. Analizan cuáles son las fortalezas y debilidades de sus oponentes. Reflexionan sobre cuáles son sus propias debilidades y cómo se pueden abordar.  Para las personas ajenas, puede parecer que solo se patea una pelota, pero hay una gran cantidad de estrategia y planificación involucrada en convertirse en un buen futbolista.

Esforzarse por un objetivo

Todos los juegan un juego quieren ganar. Es lo natural. El desarrollo como futbolista comienza con dar una simple patada, correr en la dirección correcta y usar algunas técnicas básicas. Al igual que con cualquier objetivo, esforzarnos por este nos enseña la capacidad de atención, la disciplina, la paciencia e incluso cómo lidiar con la decepción. Estas son lecciones de vida importantes que no solo se aplican al fútbol, sino a todas las etapas de nuestra vida adulta. La mejor manera de enseñar a los niños a ser pacientes y aceptar que las cosas no siempre son fáciles es dejarlos aprender a hacer algo que les encante. Es mejor que simplemente decirles que la vida no siempre es fácil.

Los beneficios del ejercicio en general para la salud mental

El ejercicio es un refuerzo comprobado del estado de ánimo y una excelente manera de elevar esos niveles de endorfina de “sentirse bien”. Sentirse feliz también se logra mediante la reducción de los niveles de estrés, lo que nuevamente es algo que se puede lograr participando en el ejercicio habitual. Si los niños están felices y menos estresados, también es más probable que duermen mejor, lo que calma la mente y permite que el cuerpo se recupere de los eventos del día.

Así que la próxima vez que sus hijos lleguen a casa con botas con barro y ropa de fútbol apestosa, recuerde los beneficios de salud física y mental de jugar fútbol y tenga en cuenta que aunque no sea favorable para las tareas de la casa, definitivamente los beneficia como personas en desarrollo.

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