09
Enero
2024
|
15:47
Europe/Amsterdam

Las amistades y salud mental

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Tiempo de lectura: 3 minutos

¿Cuál es el vínculo entre las amistades y la salud mental?

Fomentar las amistades es importante durante todo el ciclo de vida. Cuando le damos valor a nuestras amistades, afectamos positivamente nuestro bienestar: las amistades y la salud mental están intrínsecamente conectadas.

La evidencia ha demostrado una y otra vez que sentimos la influencia de nuestros grupos sociales y nuestras subculturas, pero esto puede ser particularmente cierto para los adultos mayores. Nuestros amigos tienen un gran impacto en nuestros estilos de vida y en nuestras decisiones sobre la salud.

Dar sentido a la vida

Cuando nos aferramos a las amistades que se han profundizado y fortalecido con los años, todo tiene más sentido. Los amigos son los testigos de nuestras vidas. Nos han visto en nuestro mejor momento y nos han apoyado en los peores.

Las amistades profundas nos hacen responsables de nuestros valores. Las amistades verdaderas nos animan y apoyan, pero también nos desafían a ser mejores personas. Y no se trata solo de tener un compañero de entrenamiento o alguien que nos ayude a hacernos responsables de nuestros objetivos de bienestar, sino que el acto básico de mantener una amistad nos hace funcionar a un nivel más alto.

Los amigos pueden ser más beneficiosos para nuestra salud mental que la familia

El viejo refrán afirma que “la sangre es más espesa que el agua”, lo que implica que la familia siempre está por sobre los amigos. Amamos a nuestra familia. “Venimos” de ellos y creamos a las próximas generaciones. Pero para nuestra salud, las amistades pueden ser aún más esenciales para obtener resultados positivos.

Un investigador que trabajó en un estudio particular a gran escala observó la influencia de la familia en comparación con los amigos sobre los resultados de salud informados de los adultos mayores.1 Este estudio sugiere que, a medida que envejecemos, abandonamos las relaciones menos significativas y nos enfocamos en las más profundas. Esto no se logra tan fácilmente con los miembros de la familia. Si tenemos un familiar con el que no tenemos muchas interacciones significativas, no podemos abandonarlo así como así. La idea es que las amistades son una relación más dinámica y en evolución. La familia no se puede cambiar ni reemplazar. Y, aunque suene cruel, los amigos sí.

Es particularmente cierto con las amistades que son más profundas y menos superficiales. A medida que envejecemos, nos volvemos más reflexivos sobre el camino de nuestra vida.

Por lo tanto, los adultos mayores con amistades más fuertes tienden, en sí, a no ser tan estáticos. Mientras que ayudar a alguien de su familia puede significar asumir el papel de cuidador, las amistades nos ayudan por solidaridad y no por obligación.

Las amistades tienen un efecto cognitivo en nuestro cerebro

Los adultos mayores que permanecen activos desde el punto de vista social también ven diferencias estadísticamente significativas en sus tasas de disminución cognitiva. De hecho, en un estudio se observó que la tasa de disminución cognitiva se redujo en un 70 % en adultos mayores que permanecieron involucrados con frecuencia en actividades con sus amistades.2

Pero no tema si aún no está en contacto con sus amigos de la primaria. ¡Involúcrese y retome la actividad! Por ejemplo, si participa en la iglesia, únase a uno de sus grupos o forme uno. Revise lo que su ciudad tiene para ofrecer a los adultos mayores. Muchas comunidades tienen grupos para caminar, clubes de lectura y otras actividades para diversos intereses. 

¡La edad es solo un número! Recuerde que sus amistades no tienen que estar dentro de su grupo etario. Puede ver si hay un programa de mentoría con adolescentes o adultos jóvenes en el que pueda participar o simplemente iniciar conversaciones con aquellos que se encuentran en otro grupo etario. Consulte en la biblioteca o escuelas locales para ver si hay un programa de tutoría o de ayuda con las tareas en el que pueda auxiliar. Estos son lugares en los que otros también buscan conexiones con las personas y serán receptivos a formar relaciones más profundas. Por último, si ya tiene amistades valiosas, entonces cuídelas, tenga en cuenta que no solo le brindan alegría, sino que también lo benefician desde una perspectiva de salud mental.

  1. Chopik, William J. “Associations among Relational Values, Support, Health, and Well-Being across the Adult Lifespan.” The Health and Retirement Study—The National Institute on Aging,vol. 24, no. 2, Apr. 2017, pp. 408–422, doi:10.1111/pere.12187 []
  2. James, Bryan D., et al. “Late-Life Social Activity and Cognitive Decline in Old Age.” Journal of the InternationalNeuropsychological Society, vol. 17, no. 6, Nov. 2011, pp. 998–1005, doi:10.1017/s1355617711000531 []

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