Los 6 secretos para mantener un nuevo hábito
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Cuando algo es un hábito, lo hacemos casi automáticamente y sin pensar, pero a veces las cosas que queremos convertir en un hábito pueden parecer una tarea tediosa. ¿Por qué ocurre esto? Todos nos fijamos objetivos y es genial hacerlo, pero incluso con la mejor de las voluntades, gran parte del tiempo no nos apegamos a nuestras metas por el tiempo suficiente como para verlas cumplidas. No se preocupe, ya que nuestros seis consejos prácticos lo ayudarán a tener un estado mental saludable, a aumentar su atención y motivación, y lo encaminarán para no solo alcanzar sus metas, sino convertirlas en hábitos fáciles de mantener.
1 – Comience de a poco
Al establecer un nuevo objetivo, puede ser muy tentador enfocarse en el resultado final e intentar llegar a ese punto lo más rápido posible. Esto es completamente normal: querer tener éxito en lo que nos proponemos es parte de la naturaleza humana. Sin embargo, si nos enfocamos en el gran objetivo en lugar de dividirlo en objetivos más pequeños, es menos probable que tengamos éxito. Un gran ejemplo de esto es si decide perder peso. Con un enfoque en su meta final, puede pasar de cero a cien, reducir todos los alimentos “malos” de la noche a la mañana y pasar de no hacer ejercicio a realizar varias sesiones de gimnasio por semana. El problema con esto es que requiere una cantidad fenomenal de fuerza de voluntad y, si esta se acaba, es más probable que abandone por completo el objetivo.
En lugar de eso, comience de a poco, de modo que se requiera muy poco esfuerzo adicional y avance a partir de allí. Por ejemplo, en lugar de cambiar instantáneamente toda su dieta, intente agregar una porción adicional de fruta cada día. Después de una semana, intente cambiar su almuerzo habitual por una ensalada o sopa saludable. La semana siguiente, comprométase a comer más verduras en la cena. Al realizar estos pequeños cambios, finalmente, se habrán realizado los grandes cambios que esperaba al comienzo y apenas los habrá notado.
2 – Una cosa a la vez
Los hábitos son difíciles de establecer, así que no intente hacer más de una cosa nueva a la vez. Por ejemplo, si su objetivo final es perder peso, intente concentrarse solo en una manera de hacerlo en los primeros días. En lugar de cambiar por completo tanto su dieta como su régimen de ejercicios, puede decidir centrarse en su dieta para comenzar. Necesitará suficiente fuerza de voluntad y esfuerzo para reducir su ingesta de calorías sin tener que buscar más fuerza de voluntad para motivarse a ir al gimnasio también. Después de unas semanas, cuando se haya acostumbrado a comer menos, puede incorporar su nuevo hábito e intentar incluir más ejercicio en sus planes.
3 – Asegúrese de tener intenciones claras
Este no es el momento de ser impreciso. Si su meta es “ir más al gimnasio”, decida cuándo va a ir y qué va a hacer. Si sabe, por ejemplo, que el lunes va a hacer una clase de pilates a las 9:00 a. m., el miércoles va a trotar en una cinta para correr 20 minutos después del trabajo y el viernes va a ir a nadar durante 30 minutos por la mañana, tendrá una idea clara de qué debe hacer y cuándo hacerlo para cumplir su objetivo. Si solo dice que va a “ir más al gimnasio”, no hay un compromiso tangible real y será mucho más fácil posponerlo, dejar que pasen los días y no alcanzar su objetivo.
4 – Asuma la responsabilidad
Se ha demostrado en investigaciones que observar el comportamiento y los hábitos de otra persona puede tener una gran influencia en los suyos.1 Por esta razón, puede ser beneficioso encontrar un compañero que trabaje en un hábito positivo junto con usted. No solo será responsable de sus acciones, sino que también tendrá alguien a quien observar a fin de sentirse motivado y animado para alcanzar el mismo objetivo que ve que esa persona está logrando. Podría ser un amigo, compañero o incluso alguien que conoció a través de una red social.
5 – Recompense sus victorias, incluso las pequeñas
Nunca subestime el esfuerzo que se requiere para mantener un nuevo hábito. Incluso si el hábito parece relativamente pequeño en comparación con lo que los demás están haciendo, está corriendo su propia carrera y siempre debe recompensarse por cualquier progreso, sin importar cuán pequeño sea. Premiarse a sí mismo activa los circuitos de recompensa del cerebro, responsables de emociones como el logro y el orgullo, que le permiten actuar para mantener su hábito y alcanzar éxitos aún mayores en el futuro.2
6 – Prepare su entorno para el éxito
Haga lo que pueda para que su entorno se adapte a sus objetivos deseados. Por ejemplo, si tiene el hábito de revisar su teléfono celular antes de acostarse, no decida simplemente no hacerlo, sino que, en su lugar, coloque el cargador en una habitación diferente para que no pueda llevar su teléfono a la habitación con usted. Si usa el reloj despertador en su teléfono, compre un reloj despertador tradicional. Del mismo modo, si desea adquirir el hábito de leer más libros, asegúrese de que haya libros listos para usar en los lugares en los que normalmente se sentaría para relajarse, ya sea en el sofá o en la cama. De esta manera, tendrá menos probabilidades de encender el televisor.
Si bien estos consejos prácticos no garantizan que sus objetivos se conviertan en un hábito, lo ponen en la mejor posición para el éxito. Mantener la motivación, tener un buen autocontrol y adaptar nuevas conductas a los hábitos diarios siempre será difícil. Creemos que puede lograrlo si sigue estos consejos.